Al iniciar nuestro tercer año de producción
de Apuntes bajo el mismo grupo editorial, nos sentimos alentados por la
labor desarrollada y por la acogida cálida y favorable que manifiestan
continuamente los lectores. Nos damos cuenta también de que es mucho lo que
hay que mejorar todavía, especialmente en cuanto a la distribución de
contenidos, la presentación física de la publicación y la continuidad de
ciertos temas.
Idealmente, querríamos llevar adelante una
temática que se vaya complementando en cada número, tal como la contención
del espanglish, los adelantos en bases de datos terminológicos, las
novedades lingüísticas y editoriales que afectan a nuestra profesión, los
recursos de la Internet, las condiciones de trabajo y otros aspectos de la
traducción que todavía no hemos abordado. Para lograr todo esto contamos con
la participación de incansables y valiosos colaboradores e invitamos a los
lectores a participar con preguntas, sugerencias y notas o ensayos.
Un aspecto de nuestra profesión que no
hemos tenido oportunidad de presentar debidamente en las páginas de Apuntes
es la traducción literaria, con su amplia problemática de aculturación,
localización y universalidad. Esto es particularmente interesante para el
español, por el hecho de ser compartido por 22 países. Esperamos tener la
oportunidad de presentar estos temas en números futuros, pues creemos que
todos los campos de la traducción son igualmente valiosos y la experiencia
compartida sirve para enriquecer nuestra labor.
Queremos que cada lector sienta que Apuntes
es su lugar de tertulia profesional. Concluimos así esta entrega con una
llamada a la participación de los traductores literarios y de otras
especialidades para ampliar este diálogo que es Apuntes.