El español en la era de la información
Nota de la redacción de
Apuntes
Podría decirse que la pauta temática de
este número de Apuntes es el replanteo de la profesión del traductor. Surgen
las industrias de la lengua (Instituto Cervantes), se crean carreras nuevas
para la formación del traductor polivalente (Nuevas perspectivas para la
profesión de traductor), y se profundiza en las consideraciones sobre la
integridad ética del traductor (Ética para traductores).
En estos artículos se revela una nueva
voluntad fortalecedora del español, enfocada desde distintas perspectivas.
Es una respuesta a los cambios, una toma de posiciones y una
reestructuración digna de las estrategias de las grandes empresas
multinacionales, con repercusiones comerciales, es decir motrices. El
resultado de estas iniciativas ya en plena marcha se verá en la actuación de
nuevos agentes de cambio en los medios escritos y hablados del español. La
invasión masiva de las pautas lingüísticas y culturales del sistema
económico mundializado y mundializante pasará por el tamiz de un español
pensado, sopesado, analizado. Los traductores encontrarán cimientos sólidos
para su labor en las grandes bases de datos terminológicos y participarán en
la nueva gestación del español de la era de la información.
Quedarán como siempre términos extranjeros,
y bienvenidos sean muchos de ellos. Nadie pretende aferrarse a un purismo
absurdo, ni ir contra la evolución histórica de una lengua en contacto con
el resto del mundo. No es el español la única lengua invadida por términos
extranjeros, y los cambios por contacto tampoco ocurren en una sola
dirección. El propio idioma inglés ha incorporado y sigue incorporando
términos de las culturas con las que interactúa - es decir, prácticamente
con el resto del mundo. En el siglo XIX, como resultado de la colonización
de la India, el inglés se enriqueció con nada menos que 26.000 palabras de
los diversos idiomas de aquella nación. En este siglo ha incorporado muchos
términos del japonés, y últimamente nos llama la atención el creciente uso
de palabras españolas utilizadas en los medios de difusión y de
entretenimiento.
En pequeña medida, seguiremos aportando
nuestro granito de arena para dar curso a estos cambios, además de continuar
con la función básica de aclarar vocabularios, refrescar reglas gramaticales
y mantener el diálogo tan esencial para la profesión del traductor.