(Parte de guerra proveniente del frente de
choque entre el spanglish y el español)
El ataque frontal al español provocado por
la ligereza con que muchos se abandonan al embate de la tecnología, como
señalamos inicialmente en nuestro número de otoño de 1995 (Spanglish y If My
Mother Knew...She Would Kill Me), alcanza hoy proporciones descalabrantes.
La respuesta de Xosé Castro al artículo de primera página de la revista
española WEB del mes de abril, escrito por su director, José Ángel Martos,
ilustra elocuentemente esta situación.
Prefacio de Xosé Castro:
He redactado mi carta electrónica para este
señor; no por nada en especial, sino porque me siento relativamente
insultado por la poca higiene mental de un profesional que usa un artículo
editorial para lanzar al aire una prosa sin igual, tan bella y urbana, en la
que los que decimos 'enlazar' o 'correo electrónico' (constantemente) somos
considerados 'poco serios'. Uno venga a obstinarse en hacer del español un
idioma con recursos técnicos y, mientras tanto, otros letrados recomiendan
(al final del artículo) la página Web del ciberespanglish, creada por
Yolanda Rivas, una peruana que lleva tantos años afincada en Houston, Texas,
que se cree que todo lo que oye en su barrio es lo que habla el resto del
mundo. Yolanda Rivas me dijo, usando el mismo estilo que J.A.Martos, que "nadie
aquí dice borrar, todos dicen 'deletear'" (sic) ¡Una joya, vamos!
Os dedico de todo corazón la frase que, en mi opinión, resume la caterva de
experiencia y conocimientos desparramados por el artículo. La he puesto
entre asteriscos.
En fin, que disfrutéis de este nuevo periodismo técnico, que se jacta de
cosas tan singulares. Os pongo los datos del autor y de la revista por si
queréis darle vuestra opinión personal a esta persona.
Xosé Castro, el típico idiota que se molesta con estas cosas.
Carta al director de WEB
Estimado señor Martos:
Acabo de leer el artículo de la página tres
de su revista y me he quedado tan sorprendido, que no he podido resistirme a
enviarle este mensaje.
Sorprendido por el tono de supuesta complicidad con el lector que emplea en
su carta, casi editorial, y que sin duda pretende esbozar una sonrisa en el
lector que dudo que haya logrado. Como yo me dilato mucho en estas
cuestiones del idioma, pues soy traductor de cuestiones técnicas e
informáticas del inglés al español, me gustaría hacer mis comentarios en
función de lo que ha escrito, adelantándole que su artículo me parece burdo
y muy poco original, y grave, si tenemos en cuenta el tinte editorial y su
puesto de director de una revista clave en el mundo de las publicaciones
relacionadas con Internet.
>>Muchas veces pienso que si el director de la Real Academia Española leyera
WEB, le daría un síncope.
Puedo asegurarle que no le da, y eso que no tengo nada que ver con la
Academia, aunque usted parece —a juzgar por sus comentarios— conocer muy
bien esta Institución. Entre sus lectores hay personas que influyen más que
Lázaro Carreter sobre el futuro de la lengua, y son, ni más ni menos, que la
gente de la calle. Aunque a Lázaro Carreter le 'diera un síncope' por la
pobre forma de hablar de José María García o de algún que otro comentarista
deportivo, no podrá evitar que la gente diga al día siguiente que 'el
Joventut gano *de* tres al Madrid' o que 'Zamorano pasó el balón *sobre*
Hierro'. Lo reconfortante es que, al menos al señor García aún no se le ha
ocurrido abrir un programa haciendo gala de que su forma de hablar es la
correcta en el mundo deportivo. Como si el mundo deportivo (o el informático)
no pertenecieran a la lengua.
>>No sé cómo aceptarían Lázaro Carreter y
los excelentísimos señores académicos de número este mejunje abigarrado y
mestizo que es el vocabulario de nuestra revista.
La informática, Internet y otra serie de tecnologías pasan ahora por un
proceso por el que han pasado ya todas anteriormente, y es ése que usted
llama 'mejunje abigarrado y mestizo', esa fase en la que se mezclan términos
en inglés y en castellano hasta que se encuentra un término que pueda
comprender la mayoría de los destinatarios. Por esta misma fase que usted
parece ver novedosa y causante de sorpresa para los académicos pasó la
televisión, las batidoras y los secadores de pelo y no parece que a nadie le
haya dado un síncope. ¿A que usted ya no dice 'runear' un programa?
>>más de uno prohibiría la lectura de tan
perniciosa publicación a todos (sic) aquellas personas de bien que quieran
mantener la cordura filológica y semántica.
No puede evitarlo: con todos mis respetos, señor Martos, esto es una solemne
chorrada. Es pueril.
>>Sabiendo que tengo ganada la condenación
por mis reiterados pecados de introducción de tecnicismos, anglicismos,
spanglishmos y demás ciberbarbarismos, Esta es otra.
>>Ya me dirán si no como (sic) soluciono la
papeleta que se me plantea para hablar de una acción tan cotidiana en la
vida del cibernauta como es el linkar (algo así como el zapear para el
televidente).
Bueno, me considero usuario 'avanzado' de informática. Tengo ordenadores y
multidud de aparatos como escáner, impresora, etc. desde hace nueve años y
nunca he dicho linkar. Después de leer su artículo, he preguntado a amigos y
colegas, y tampoco lo usan. Claro que no eran programadores, sino miembros
de Internet, usuarios de Word, Excel, Windows 95, Mac, etc. Usuarios, al fin
al cabo. Lectores de su revista, al fin y al cabo.
>> Está clarísimo: nos pasamos la vida
haciendo links de web en web en busca del maná hipertextual, del GIF
sorprendente, del ejecto Java más surrealista... ¿De qué otra manera >>voy a
llamar yo a ese desplazamiento compulsivo del cursos sobre la página web?
¿Enlazar? ¡Seamos serios, por favor!
Perdone, pero es que 'linking' en inglés significa 'enlazar' o 'vincular' (también
'saltar', en el sentido de 'pasar'). Los angloparlantes no se sorprenden de
que signifique eso. ¿Por qué usted se sorprende tanto en castellano? Es una
palabra, no muerde. Yo y unos cuantos más debemos de ser poco serios, lo
admito. Este fabuloso párrafo me recuerda a una carta que me envió Yolanda
Rivas, de la Universidad de Texas y creadora del glosario de ciberespanglish
que usted tanto aprecia. Yolanda Rivas es una estudiante peruana que casi ha
olvidado su español y que se cree que el resto del mundo habla como su grupo
de amistades, y que ha recibido las críticas de muchos traductores,
informáticos, autores y fabricantes de programas de dentro y fuera de EE.UU.
Yolanda Rivas fue la misma que me envió un mensaje con un tono muy parecido
al de su artículo, del que le transcribo parte:
[...] sr. Castro, no me importan sus
criticas y las de sus colegas pues con ellas no podra que la gente deje de
decir, aqui y alla, deletear en vez de borrar, butear en lugar de arrancar y
emailear en lugar de 'escribir un mensaje electrónico', get real
please![...]
Perdone, señor Martos, pero la página Web
que recomienda al final de su artículo es la de esta señorita. A lo mejor
usted también dice renamear y deletear, como asegura ella. Quizá sí, no sé.
De todos modos, ¿quién establece dónde se empieza a decir renamear y se deja
de decir cambiar de nombre? Y sobre todo, ¿qué clase de responsabilidad en
relación con idioma y con los lectores ha adquirido usted como director de
la revista? ¿Su guía de estilo es el libre albedrío? ¿Aprobaría un artículo
que pasase por sus manos y que estuviera lleno de deletee, butee, renamee o
clickee? ¿No? ¿Con qué criterio?
>>Y explíquenme por qué tendría que
renunciar -en un ejercicio de riqueza del lenguaje tan recomendable y
académico como es la práctica de la sinonimia- a buscar parientes del
omnipresente "correo electrónico" para no aburrirles a ustedes repitiendo
siempre los mismos vocablos.
Lo primero que debo decirle es que eso no es, en absoluto, sinonimia. Lo
segundo, es que cuando yo escribo o traduzco manuales de programas, no dejo
de llamar 'ratón' al ratón, por mucho que 'se me vayan a aburrir los
lectores'. Además, su consideración no tiene en cuenta lo que sus lectores (sobre
todo los nuevos usuarios de Internet) puedan decir al respecto. Yo, como
lector, no quiero que le llamen, dentro de un mismo artículo, de tres formas
diferentes a la misma cosa. '¿Seamos serios?'
>>Les confieso que mi frase preferida de
toda la tradición oral hispana es ésa que utilizan los chicanos creadores
del entrañable "spanglish" cuando las nubes tapan el escaso sol que dejan
pasar los rascacielos del Manhattan, y comienza a caer una lluvia más o
menos contaminada: "Está raineando, brother", dicen. Ante una frase como esa
no queda más que reconocer que estamos ante unos maestros de la palabra. Eso
es literatura, amplitud de miras -y de vocabulario- y subversión de los
valores establecidos, sacudiéndose sin más las dictaduras económicas,
culturales y demás historias.
Con este párrafo se cubre usted de gloria. Pone la piel de gallina, sobre
todo lo de "maestros de la palabra". Es gracioso que recurra a los chicanos
de Nueva York, y no a cualquier chaval de un barrio marginal de Barcelona o
de Madrid, por ejemplo. Supongo que no queda tan pictórico escribir que la
gente que dice "Asín que te vi a endiñá un palo que te voy a aviar" es
también maestra de la palabra.
>>Nosotros no podemos llegar a tan altas
cumbres, reconozcámoslo.
Uy, no, qué va.
>>crear una especie de jerga que nos
permita hacernos entender por ustedes y explicarles lo que pasa en Internet,
que siempre va dos pasos por delante de nosotros.
Todas las jergas técnicas suelen normalizarse y uniformarse con el tiempo, a
pesar de las posturas que pueda adoptar usted o su revista. A mí me da igual
si usted habla ciberespanglish, lo que ya me preocupa más es que promulgue
desde su revista que es aconsejable y deseable. Usted que llama 'manager' al
director de la IBM Global Network y dice cosa como 'vehiculando las
comunicaciones a través de la IBM Global Network' debería pensarse si
ciertas carencias de vocabulario son la excusa para hacer de _su_ estilo el
de toda una revista y pretender afirmar que lo suyo 'es lo serio'.
Un saludo muy cordial.
Xosé Castro Roig, Madrid.