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Volumen 11, Número 2

Primavera de 2003

 
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El “SARS” ataca también al idioma español

Por Leticia Molinero. Publicado originalmente en La Página del Español

Hace poco recibí un texto para actualizar. La traducción, un anuncio sobre el “SARS”, ya estaba hecha pero había que introducir modificaciones de acuerdo con los cambios en el texto fuente en inglés. La enfermedad se había traducido literalmente como “Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS)”. Yo la traduje como “Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG)” y notifiqué el cambio a mi cliente, una agencia de traducción. En realidad la podría haber traducido como “neumonía atípica”, pero teniendo en cuenta que la traducción estaba destinada al público estadounidense, preferí mantener el estilo más fácilmente asimilable al inglés. Previamente había comprobado que se citan 2040 casos de esta expresión en Internet (Google) contra 3120 con la palabra “severo”.

Para mi sorpresa, el cliente me contesta que en realidad prefiere dejar la traducción original, ya que investigó el uso de esa expresión y la encontró en sitios tan respetables como los de la Organización Mundial de la Salud de varios países, incluidos España, México, Costa Rica, Nicaragua, Ecuador y Venezuela, además del Departamento de Salud de Puerto Rico y, como si eso fuera poco, la página en español de CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, según la traducción propia de esta entidad), que es una fuente de información sanitaria muy importante en este país. El cliente concluyó, no sin razón, que la expresión parece constituir un “uso aceptado”.

Mi primera reacción fue recordar nostálgicamente aquella ponencia magistral de Joaquín (Jack) Segura ante la Academia Norteamericana de Neurología, celebrada en 1997 en San Juan de Puerto Rico, El acoso del español por los anglicismos, donde habló ante neurólogos de Estados Unidos y de Latinoamérica sobre el uso y abuso de los anglicismos en las ciencias médicas. Precisamente en aquella ocasión el primer anglicismo que cita, por ser uno de los más frecuentes, es “severo”, que se emplea equivocadamente cuando en realidad se quiere decir grave, intenso, agudo o fuerte.

Las acepciones de severo que recoge el DRAE: “1. adj. Riguroso, áspero, duro en el trato o castigo. 2. Exacto y rígido en la observancia de una ley, precepto o regla. 3. Grave, serio, mesurado” indican claramente el significado de atributo de conducta psicológica que nada tiene que ver con el grado de gravedad de una enfermedad, ya que en la tercera acepción, ese “grave” se presenta como sinónimo de “serio y mesurado”.

También encontramos esta advertencia en el Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina, de Fernando A. Navarro: “Este adjetivo inglés no debe traducirse por ‘severo’ (que en español significa serio o riguroso y sirve únicamente para calificar el carácter de una persona)”.

El fenómeno de los calcos innecesarios es prácticamente inevitable en la población expuesta al idioma preponderante, especialmente en el habla. Pero las personas educadas que asumen la responsabilidad de escribir no tienen esta excusa. Y en el caso de las grandes organizaciones mundiales y nacionales dedicadas a los temas de la salud, esta claudicación en el uso del idioma es aun más alarmante debido a la influencia pautadora que ejercen estas entidades, que deberían servir de modelo del buen uso del idioma.

La confusión se entendería si se tratara de un término difícil, nuevo, sin precedentes conocidos en el español. Pero, realmente ¿es que alguien no entendería si le decimos que una enfermedad es grave? ¿Tenemos que caer tan bajo ante nosotros mismos? ¿Nos importa tan poco nuestra propia lengua que tenemos que importar palabras a toda costa? Hasta cabe preguntarse si no será otra manera de “lucir” el conocimiento del otro idioma, otra forma de esnobismo inconscientemente autodestructivo. En otras palabras, la expresión de un complejo de inferioridad.

Una vez más me ubico en la trinchera en esta guerra de las lenguas y apunto a una palabra. Junto a mí están mis colegas, y todos aquellos que no abandonan el derecho de pensar en español.

COMENTARIOS DE FERNANDO A. NAVARRO

En nuestro foro de traducción médica hemos debatido a fondo el problema de la traducción del "SARS", y optamos por recomendar "síndrome respiratorio agudo grave", que es también la forma usada por los traductores al español del Servicio de Traducción de la OPS en Washington (y otros medios periodísticos importantes, como la Agencia Efe, la Agencia Reuters o el diario español "El País").

Te copio las siguientes entradas de la segunda edición de mi diccionario crítico de dudas, por si te resultan de algún interés:

SEVERE. [Med.] Este adjetivo inglés no debe traducirse por 'severo' (que en español significa serio o riguroso y sirve únicamente para calificar el carácter de una persona). En los textos médicos suele utilizarse con cuatro sentidos:

1 Grave. Ejs.: "The situation is severe; however, it has not yet reached a critical point" (la situación es grave, pero aún no ha alcanzado un punto crítico); "in severe condition" (en estado grave), v. SARS, "severe heart failure" (insuficiencia cardíaca grave), "severe leukemia" (leucemia grave), "severe trauma" (traumatismo grave).

2 Intenso, fuerte (pero no necesariamente grave). Ejs.: "Polyuria is usually accompanied by severe thirst" (la poliuria suele acompañarse de polidipsia); "He sustained a severe blow on the head" (recibió un fuerte golpe en la cabeza); "Itching is more severe at night in scabies" (en la sarna, el prurito es más intenso por la noche); "severe dyspnoea" (disnea intensa), "severe nausea" (náuseas intensas), "severe pain" (dolor intenso, dolor agudo).

3 Extenso. Ejs.: "severe acne" (acné noduloquística extensa), "severe psoriasis" (psoriasis extensa, soriasis extensa).

4 Avanzado. Ej.: "severe breast cancer" (cáncer de mama avanzado).

Véase también SEVERITY.

SEVERITY. [Med.] 1 De acuerdo con lo comentado en SEVERE, en español no decimos «severidad», sino 'gravedad' (de una enfermedad o una herida) o 'intensidad' (de un dolor o un efecto secundario). Ejs.: "injury severity" (gravedad de las lesiones), "headache severity" (intensidad de la cefalea), "severity of pain" (intensidad del dolor o intensidad de los dolores, según el contexto).

2 En los estudios clínicos, se distingue claramente entre "severity" (intensidad) y "seriousness" (gravedad) de un efecto secundario; la primera se clasifica en "mild" (ligero o de intensidad leve), "moderate" (moderado o de intensidad moderada) y "severe" (intenso o de intensidad grave).

En este contexto, "serious adverse event" (acontecimiento adverso grave o peligroso) es cualquier acontecimiento adverso mortal, potencialmente mortal, que requiere hospitalización (o la prolonga) o que provoca incapacidad importante, así como cualquier anomalía congénita o enfermedad neoplásica; y se distingue claramente de "severe adverse event" (acontecimiento adverso intenso, destacado, considerable o importante), que es cualquier acontecimiento adverso de cierta intensidad.

Idénticas consideraciones cabe hacer, por supuesto, en relación con los términos "serious side effect" (efecto secundario grave o peligroso) y "severe side effect" (efecto secundario intenso, destacado, considerable o importante), o con "serious adverse reaction" (reacción adversa grave o peligrosa) y "severe adverse reaction" (reacción adversa intensa, destacada, considerable o importante).

SARS (severe acute respiratory syndrome). [Micr.] Este nombre ha recibido en inglés la primera gran epidemia del siglo XXI, detectada en China en febrero del 2003. De acuerdo con lo comentado en SEVERE, recomiendo evitar el calco habitual «síndrome respiratorio agudo severo», que conviene sustituir por 'síndrome respiratorio agudo grave' (SRAG) en los textos especializados (o, tal vez, 'neumonía coronavírica' una vez conocido ya el virus causal) y por 'neumonía asiática' o 'neumonía atípica asiática' en los textos de divulgación. Obsérvese que el nombre coloquial que ha recibido esta enfermedad en inglés, "atypical pneumonia", es impropio por demasiado general. De acuerdo con lo comentado en ATYPICAL PNEUMONIA2, recomienda evitar en español el calco «neumonía atípica» en el sentido más restringido de 'neumonía atípica asiática' o 'neumonía asiática'.

ATYPICAL PNEUMONIA. [Resp.] Puede tener dos significados: 1 Neumonía atípica: cualquier neumonía distinta -por sus manifestaciones clínicas o su etiopatogenia- de la neumonía lobular clásica. Son neumonías atípicas, por ejemplo, las neumonías víricas, la neumonía legionelósica (mal llamada «enfermedad del legionario»; v. LEGIONNAIRES' DISEASE) y las neumonías causadas por micoplasmas y clamidias. Ej.: "Atypical pneumonia is apt to be missed or misdiagnosed" (la neumonía atípica suele pasarse por alto o diagnosticarse erróneamente).

2 Sinónimo coloquial impropio de SARS (síndrome respiratorio agudo grave), que en español podemos llamar 'neumonía asiática', 'neumonía atípica asiática' o 'neumonía coronavírica', pero no «neumonía atípica» a secas. Ej.: "So far, no cases of atypical pneumonia have been reported from Spain" (hasta la fecha no se ha comunicado ningún caso de neumonía asiática en España).

Citas tomadas de: Navarro FA. Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina (2.ª edición). Madrid: McGraw•Hill-Interamericana (En preparación). Publicadas con permiso especial del autor.

 
   
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