| CONGRESO
DE TRADUCCIÓN JURÍDICA DE LA ATA
Durante
los días 2 a 4 de mayo del 2003 se celebró en
Jersey City, Nueva Jersey, el Congreso de Traducción
Jurídica de la American Translators Association. Por
la calidad y distinción de los oradores, en su gran mayoría
abogados dedicados a la traducción, y la amplitud y profundidad
de los temas presentados, este congreso ha sido ejemplar y digno
de emular en otras disciplinas. Prácticamente todos los
asistentes coincidieron en que es el tipo de congreso en que
más se aprende y se aprovechan los conocimientos de los
especialistas. La concentración en torno al tema de la
traducción jurídica permitió no sólo
entender algunos de los conceptos fundamentales del derecho
y la jurisprudencia, sino también examinar detalles y
elaborar soluciones. Algunas de las ponencias que reseñamos
en este número tuvieron más bien un carácter
de taller práctico, y los participantes terminamos con
la sensación de haber “trabajado”. De todos
los idiomas presentados, el español fue el que tuvo más
ponencias y talleres: 12 en total.
El primer
día del congreso se dedicó a sesiones generales,
válidas para todos los idiomas, pero no por eso menos
importantes. Fue muy acertado empezar con la explicación
histórica, jurídica y muy detallada de la diferencia
entre los conceptos de “common law” y “equity”,
a cargo del abogado, traductor y autor Thomas L. West, III,
presidente actual de la ATA. La comprensión de estos
conceptos, desde su origen y evolución, es un componente
necesario de la cultura profesional del traductor jurídico.
La mesa
redonda sobre los principios de la traducción jurídica
a cargo de tres abogados traductores de los idiomas inglés
y español: un argentino, un mexicano y un estadounidense,
fue un ejercicio intelectual de alto nivel en el que se debatieron
interpretaciones a veces opuestas de la función y las
responsabilidades del traductor jurídico, como se verá
más adelante en la reseña correspondiente.
Y ese primer
día de sesiones sin idioma específico culminó
con el tema de la comercialización de la capacidad de
traductor jurídico ante las firmas de abogados de patentes.
Los conceptos vertidos por Brian Fish, abogado traductor y coordinador
de traducciones para una gran firma dedicada a cuestiones de
propiedad intelectual, son igualmente válidos para cualquier
otro tipo de especialidad jurídica. En este número
se reseñan algunas ponencias de los días dedicados
al español.
Es de
esperar que este tipo de acontecimiento se repita más
frecuentemente, por su importancia en la actualización
profesional de traductores e intérpretes.
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