Presentes: Borney Restrepo, Elena Mackenzie,
Osvaldo Blanco, Bogumila Michalewicz, Jacquie Baertschi, Consuelo
Corretjer, Leticia Molinero.
Este encuentro, que a
diferencia de los anteriores se llevó a cabo en una
trattoria de la calle 60 y la Primera Avenida, se concentró
en dos temas novedosos para SpanSIG: ampliación de las actividades
a relaciones con la comunidad hispana regional, y creación de un
grupo dedicado a los problemas de los intérpretes.
Al principio consideramos
las posibilidades de utilizar la grabadora digital para transferir
directamente las grabaciones a formato textual de computadora.
Este procedimiento requiere un programa de reconocimiento de la
voz. Bogumila informó que había comparado varios programas de
reconocimiento de la voz y que el mejor es el Dragon, pero nos
pareció demasiado caro por el momento. Pero aclaró también que
esos programas sirven para una sola voz, de modo que no servirían
para desgrabar conferencias.
Consideramos de todos modos
que la ventaja que tiene la grabadora digital es que, con una
tarjeta de 64 MB, se puede grabar hasta 22 horas
seguidas.
Leticia mencionó un plan que
está considerando SpanSIG y que adquirió nuevos visos cuando
Bogumila nos comunicó un volante que distribuía el "candidato a
consejal Fratta". La primera promesa del volante era increíble:
"asegure el envolvimiento de padres en tablas de escuelas de la
communidad" (ensure parents involvement with the local Board of
Education).
Cuando nos cansamos de
reírnos de semejante barbaridad, dijimos que lo trágico en
realidad era que semejante personaje se proponga como líder de la
comunidad de hispanohablantes.
Bogumila contó que había
llamado a la oficina del consejal con "s" y les dijo que ese
volante era un insulto y que no podían darle a un ignorante el
trabajo de una persona intelectual.
A raíz de todo esto, Leticia
anunció que uno de los temas que está considerando SpanSIG es
ampliar las relaciones con la comunidad, con todos los grupos
hispanos, con el objeto de indicarles que aquí estamos nosotros,
los profesionales dedicados a traducir e interpretar
correctamente, y que ofrecemos nuestros recursos y apoyo a dichas
comunidades.
Hay muchas organizaciones
dedicadas a prestar ayuda a los hispanos, que tienen financiación
privada o semiprivada, a quienes se les podría ofrecer una primera
donación de tiempo de interpretación o de palabras, a modo de
contacto inicial, para establecer una posible relación de trabajo
y difundir el valor de la traducción o interpretación
profesional.
Leticia dijo que en su
propia experiencia, y en la del profesor Otheguy –los alumnos de
los barrios neoyorquinos terminaban diciéndole que lo que ellos
querían era hablar como él— se nota que la gente que no se expresa
correctamente en español, sin embargo aprecia cuando otras
personas se dirigen a ellos en forma correcta.
Dijo además que había dos
maneras de acercarse a esos grupos: la vía negativa, como cuando
es necesario criticar una publicación con errores, como la de
Fratta, o la vía positiva, que sería el caso de proponer nosotros
un acercamiento.
Borney dijo entonces que él
había tenido que hacer una labor de inteligencia para una gran
compañía telefónica de Florida y que tenía una lista de contactos
con ese tipo de organizaciones. Ese entonces sería un buen punto
de partida para poner en marcha este plan. Leticia pidió a Borney
que tomara las riendas del plan y nos comunicara si necesita ayuda
para llevarlo a cabo. Borney dijo que ahora tendría más tiempo
para dedicarse a los planes de SpanSIG.
A todos les pareció una
buena idea. Vamos a seguir realizando la labor tradicional de
SpanSIG y de Apuntes, pero a eso vamos a sumar, de alguna manera,
el acercamiento a estos grupos. Vamos a proponernos la misión de
darnos a conocer y ofrecer ayuda inicial y educar a los líderes en
la importancia de expresarse bien en español.
Luego Bogumila dijo que
sería bueno organizar también clases para intérpretes, que es un
área que necesita mucho trabajo. Dijimos que SpanSIG podría
conseguir sala en el Instituto Cervantes, ahora que tiene un nuevo
director más asequible que la directora anterior.
Bogumila anunció también que
iba a actualizar el artículo sobre contratación de intérpretes que
publicó en Apuntes en 1996. Dijo que tendría que actualizar la
investigación de las prácticas actuales pero que sospechaba que la
situación era aun más corrupta que hace cinco años. El objeto de
esta investigación es documentar las prácticas y las consecuencias
de estas prácticas, para establecer la necesidad de contratar
intérpretes profesionales.
A raíz de esto, y de los
artículos que escribió para el número de verano de Apuntes,
Leticia propuso que Bogumila escriba una columna regular dedicada
a la profesión del intérprete, y que proponga un plan de acción
para tratar de resolver, a través de SpanSIG, los problemas que se
plantean en esa profesión. Un tema que se había tratado con María
Cornelio es el de educar a los usuarios de servicios de
intérpretes. Bogumila citó un juicio a un hospital de
Massachussets, debido a malas interpretaciones, que le costó 73
millones de dólares al hospital.
Consuelo Corretjer,
directora de relaciones con los socios del NYCT, dijo que SpanSIG
no era muy conocido entre estos socios y propuso difundir la
existencia de nuestro grupo a través de la lista de direcciones
electrónicas del NYCT. También dijo que SpanSIG y el NYCT podrían
presentar conferencias conjuntas a veces.
Al terminar este encuentro,
los comensales alabaron la pizza a la piedra, pero dijeron que
quedaba un poco lejos de la boca del subte (metro) y que
convendría seguir buscando algún lugar de acceso más fácil, sobre
todo para el invierno.