SpanSIG | Apuntes | Tablón | InTradES | Socios | Lengua | Latitudes | HispanicUS

 
Encuentros de SpanSIG

el segundo lunes de cada mes, de 18 a 20h
Palace Restaurant,
122 E. 57th Street, 1st. Floor.
New York, NY 10022
Tel: 212 319-8989

   
8 de enero de 2001 (Palace Restaurant)  
   

Llovía en Manhattan y en la televisión anunciaban que había empezado la temporada de resfríos y gripes, con sendas descripciones de ambas afecciones. Ya lo sabía, porque en mi propia casa hacía estrago uno de esos resfríos de guardar cama. Sin embargo, a pesar de ser necesitada aquí, por ser la presidenta de SpanSIG dije que debía ir al Palace. En el tren terminé de leer la nota Spanglish Gravitas de Ilan Stavans que saqué de la Internet. Es curioso que no tenga su propio URL, sino que aparece en un marco privado dentro de otro URL. Quien la quiera leer puede hacer una búsqueda de la expresión Spanglish Gravitas en cualquier buscador.

En última instancia, Stavans, que como muchos saben es el profesor de Amherst University que da un curso de Spanglish, trata al español como idioma de opresores, en contraposición con el inglés que es la lengua de la democracia, y espera con anhelo que el spanglish siga el camino del yidish y se convierta en una lengua propia, digna de producir obras que, un día en el futuro, reciban un premio Nobel.

Nuestro colega Carlos Ortiz está preparando una nota sobre el espanglés, como él prefiere llamarlo, donde incluye sus sensatos comentarios sobre esta postura de Stavans.

Nuestro interés en este tema ahora se debe a que el Instituto Cervantes, junto con el Banco Santander Central Hispano, patrocinará un simposio de tres días en marzo, en el que participará SpanSIG, la Academia Norteamericana de la Lengua, traductores, periodistas y lingüistas invitados, entre los cuales se encuentra el profesor Ilan Stavans.

Al salir del subte, si me permiten esta querida expresión porteña, no podía abrir el flamante paraguas alemán que había comprado mi amiga. Era excelente en todo sentido pero no le encontraba la vuelta ni el botón para abrirlo y me mojaba miserablemente, lo que acrecentaba mi temor de resfriarme. Finalmente, al hacer un violento gesto de maldición del inútil artefacto, éste se abrió magníficamente y me protegió ampliamente hasta llegar al Palace.

Vi que no habían abierto la puerta para el piso de arriba y le pregunté a la recepcionista si había llegado alguien del grupo SpanSIG. "Sí, me dijo en inglés, están ahí". Me paseé entre las mesas pero no vi a nadie reconocible. ("No comments"). Volví a la entrada y me puse a esperar mirando por el vidrio. Era agradable mirar la ciudad y la lluvia detrás del vidrio. Pensé que no vendría nadie y que me quedaría unos 15 minutos y, por si las moscas, dejaría un mensaje de cancelación del encuentro.

Se acercó uno de los gerentes del restaurante y me invitó a esperar sentada. Nos había reservado una mesa para seis abajo, en caso de que no viniera mucha gente. Le agradecí y le dije que no esperaba que viniera gente esta noche, pero que iba a esperar un rato por las dudas.

A eso de las siete menos veinte apareció Osvaldo. Ahí tuve la certeza de que no vendría nadie más pero que ya teníamos un encuentro de SpanSIG.

Era natural que viniera Osvaldo porque no sólo había sido presidente antes durante varios años, lo que imparte un sentido de responsabilidad especial, sino que los encuentros fueron además su propia idea. Aparte, Osvaldo es una persona responsable. Perdón, no quiero decir que los que no vinieron sean irresponsables. Realmente, no quiero decir esto. Quiero decir simplemente lo que dije, en sentido directo, sin implicaciones.

Nos sentamos en la mesa para seis y le dije a Osvaldo que se sentara de frente a la calle, en caso de que pasara algún espansiguero (¿esta palabra sería espanglesa?). Como dice Stavans, el espanglés es inevitable. Claro que no por eso le vamos a permitir que desplace al español. Esto es algo que demuestra magníficamente nuestra querida Cristina Bertrand en una nota que se publicará en el próximo número de Apuntes.

Osvaldo y yo pedimos sendas sopas, una de pollo para mí, en actitud declaradamente defensiva de las lluvias, los resfríos y las gripes, y una de cebolla con mucho queso fundido para Osvaldo, que tuvo que luchar toda la noche contra las colgaduras que se estiraban como chicle, pero seguramente estaba rica su sopa, aunque no le pregunté.

Para hacer honor al encuentro lingüístico le zampé mi pregunta del día. Esto quiere decir que esa pregunta la puse en todos los foros y se la envié además a varios traductores conocidos, amen de llamar por teléfono a otros que no participan en estos foros. Nadie me supo aclarar definitivamente el origen de la palabra naftalina.

Ocurre que un cliente me preguntó cuál era el término "industry standard" en español para traducir "naphthalene". Yo traduje "naftaleno" y ellos siempre habían traducido "naftalina". Para "methyl naphthalene" yo traduje "metilnaftaleno" y ellos siempre habían traducido "naftalina de metilo". ¿No les suena rara esta traducción?

Vilma Vosskaemper me leyó esta tarde las entradas del Merck Index, donde se encuentran dos términos algo distintos: "naphthalene" y "naphthalin". En otros diccionarios encontré también "naphthaline".

Bueno, Osvaldo pensaba, como yo, que posiblemente "naphthalin" había sido un término comercial que se convirtió en genérico, pero no lo sabía a ciencia cierta.

Luego charlamos de Barcelona, Madrid y Toledo, donde estuvo este verano. Dijo algo muy lindo sobre Toledo: cómo le había maravillado ver ahí mismo la convivencia de tres religiones y culturas, la cristiana, la musulmana y la judía. Le dije que sería lindo que hoy hubiera ese tipo de convivencia.

Ya terminábamos nuestras sopas y el vino tinto y el postre de Osvaldo y eran casi las ocho menos cuarto. Como siempre, el tiempo pasó muy bien y entretenido en este histórico encuentro de SpanSIG. El primer encuentro del año, del siglo y del milenio, entre dos presidentes.

Los esperamos para el próximo encuentro.

Join SpanSIG!

   

 

Un acto más de SpanSIG

en beneficio de la profesión

 
       
 
© 2001 SpanSIG       Site Design and Engineering: pereroma.com     InTradES Programming and Support: Trans-Ar.com