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Aspectos léxicos de la
traducción especializada
María Barros Ochoa
La traducción
especializada se centra en los textos que se caracterizan básicamente
por emplear los denominados lenguajes de especialidad. El rasgo
fundamental que distingue a estos lenguajes de la lengua común es el
léxico. En esta ponencia se analizarán, mediante ejemplos reales,
diversos aspectos del vocabulario empleado en los textos especializados
y la forma en que repercuten en su traducción.
1. Introducción
La traducción
especializada se ocupa de textos referenciales, que hacen uso de un
lenguaje de especialidad, van destinados a un público más o menos
restringido y desempeñan una función práctica y no estética. Esta
distinción ha despertado polémica entre traductores y estudiosos pero,
en realidad, obedece a que los textos que se traducen utilizan los
denominados lenguajes de especialidad y a que dichos lenguajes, y por
consiguiente los textos, suelen clasificarse atendiendo al campo
temático. Estas clasificaciones están muy arraigadas en el mundo
profesional, en el que se habla de traductores técnicos, jurídicos,
médicos, etc.
Los lenguajes especiales,
también denominados argots, jergas o tecnolectos son los
utilizados por determinados grupos sociales independientemente de su
situación geográfica. Prácticamente todas las ciencias, profesiones y
ocupaciones tienen su léxico propio, que algunas veces se considera
jerga y otras tecnolecto, dependiendo de la posición social del grupo
que las emplee. Estos lenguajes pueden ser totalmente incomprensibles
para los hablantes que no pertenecen al grupo en cuestión, pero para
los miembros de dicho grupo cumplen una doble función comunicativa (transmitir
el mensaje con mayor rapidez) e identificadora (del hablante con el
grupo). Los lenguajes especiales se estudian siempre por comparación
con un elemento más general que se denomina lengua común y las
diferencias entre ambos son sobre todo léxicas. Los lenguajes
especiales, al contrario que los dialectos, no pueden convertirse en
nuevas lenguas y todos comparten una serie de características:
•Función referencial:
tienen como principal objetivo designar objetos y relaciones.
• Dependencia de
la lengua común o de otras lenguas: la creación de un lenguaje
especial para designar nuevos conceptos se consigue adaptando términos
de la lengua común o tomando préstamos de otras lenguas.
• Univocidad: en
teoría, estos lenguajes no conocen la polisemia ni la sinonimia.
• Presencia de
tropos: los tropos, y en concreto las metáforas, son cada vez más
frecuentes en algunos de estos lenguajes.
• Dobletes con la
lengua común: utilizan gran número de vocablos pertenecientes a la
lengua estándar, pero dotándolos de nuevos sentidos.
2. Aspectos léxicos de la traducción
económica
Ante todo, cabe señalar
que, desde el punto de vista léxico, la traducción de los textos que
versan sobre economía no plantea excesivos problemas, dado que la
mayoría de los términos son de raíz latina y tienen cognados
equivalentes en español. De ahí que el principal problema de
traducción en estos textos sea la presencia de "falsos
amigos" (por ejemplo, commodity"). Por el contrario, el
vocabulario de los textos financieros plantea más dificultades al
traductor pues los vocablos empleados son en su mayoría de origen
anglosajón y corresponden al registro coloquial (por ejemplo, hedge
en lugar de protection). Este tecnolecto comparte muchos rasgos
con la lengua familiar, como la presencia de:
• Tropos (metáforas,
símiles y metonimias, como bull and bear, the White House).
• Juegos de
palabras (por ejemplo, en titulares de periódicos).
• Abreviaturas,
siglas, acrónimos y apócopes (por ejemplo, abreviaturas de monedas).
Un problema frecuente es
el de los neologismos. El traductor debe asimilar un desarrollo
constante de la terminología pero el ritmo de creación léxica no da
tiempo a las editoriales a adaptar sus ediciones ni a los terminólogos
a compilar nuevos glosarios. Los traductores pueden entonces verse
obligados a utilizar ciertas estrategias como el préstamo o el calco.
Otra cuestión estrechamente vinculada a la heterogeneidad
terminológica del lenguaje financiero es la polisemia. El traductor
nunca debe olvidar que en el ámbito financiero se utilizan términos
del lenguaje corriente con sentidos particulares, es decir se incrementa
el nivel de polisemia que existe en toda lengua. En otros casos, los
términos de la lengua común se emplean en un sentido amplio difícil
de captar (por ememplo, environment).
Un último punto que
desearía tratar es el de las colocaciones léxicas, que , como en toda
lengua de especialidad, tienen una importancia primordial en el lenguaje
económico y financiero. El conocimiento de estas colocaciones es
fundamental para el traductor, sobre todo por lo que se refiere a la
lengua meta, pues de lo contrario no podrá producir una versión fluida
y creíble del texto original. De ahí que no sean suficientes los
diccionarios que ofrecen definiciones de las voces individuales, sino
que siempre será necesario recurrir a la lectura de textos paralelos.
3. Aspectos léxicos de la traducción
jurídica
El lenguaje jurídico
comparte algunas de las características de otros lenguajes
especializados, como su elevado nivel de especificidad y su oposición a
la lengua general, pero carece del dinamismo del lenguaje financiero o
técnico. En el plano léxico, el inglés jurídico ocupa una posición
singular dentro del conjunto de los lenguajes especializados. Mientras
que en la mayoría de estos se crean nuevos términos a un ritmo rápido
para reflejar los avances de la disciplina, el tecnolecto del derecho
mantiene las formas tradicionales para evitar interpretaciones erróneas.
Este tecnolecto se caracteriza sobre todo por contener:
• Términos de la
lengua general utilizados con un sentido especial (por ejemplo, action).
• Arcaísmos y
expresiones formales (hereinbefore, it shall be lawful).
• Palabras y
expresiones latinas y francesas que no existen en el vocabulario general
(por ejemplo, mens rea, fait accompli).
El lenguaje jurídico
español comparte algunos de estos rasgos, como la presencia de
expresiones arcaizantes y latinas, aunque no necesariamente se
corresponde su uso con el del inglés. La mayoría de los problemas de
traducción que plantean los términos especializados pueden resolverse
con la ayuda de un buen diccionario. Cabe mencionar además otros dos
fenómenos propios del léxico jurídico en inglés, que pueden crear
problemas al traductor. Por una parte, la presencia de términos
culturales que reflejan las peculiaridades del sistema jurídico, como
nombres de instituciones y organismos oficiales, cargos, etc. También
son muy frecuentes los binomios del tipo ways and means, que no
deben intentar reproducirse en español.
4. Aspectos léxicos de la traducción
científico-técnica
El léxico empleado por
los científicos suele contener términos que nunca se usan fuera del
campo en cuestión. Incluso los hablantes nativos son incapaces de
comprenderlo si desconocen la materia. El vocabulario
científico-técnico destaca por su gran amplitud y sus elementos pueden
clasificarse en las siguientes categorías:
• Términos
técnicos. En cualquier rama de la ciencia surgen constantemente
conceptos nuevos que obligan a acuñar términos para denominarlos. Este
proceso lleva siglos realizándose y hoy cada tema concreto posee su
propio léxico, formado por términos muy precisos y de significado muy
restringido. En algunos casos se trata de internacionalismos basados en
elementos griegos o latinos (por ejemplo, electrolysis). Pero
otros muchos que difieren considerablemente de unas lenguas a otras,
sobre todo los términos establecidos en las lenguas desde las primeras
etapas de la ciencia (como iron o sulphur). En general,
los tecnicismos suelen ser relativamente transparentes y fáciles de
verter si el traductor posee un conocimiento suficiente de las raíces
grecolatinas que con mayor frecuencia aparecen en este tipo de textos.
• Términos
semitécnicos. Son términos cuyo uso no está restringido a los
textos científico-técnicos, pero que son parte fundamental de este
tipo de lenguaje. Una parte considerable de estos vocablos son de origen
griego o latino, aunque varían bastante de unas lenguas a otras (por
ejemplo, energy). Normalmente, se trata de palabras tomadas del
inglés estándar, a las que se ha dado una definición precisa para su
uso científico (por ejemplo, work). Además, pueden tener
distintos significados según el campo de que se trate. Es obvio que
estos semitecnicismos plantean problemas de interpretación por su
apariencia sencilla. Por tanto, es aquí donde debe ponerse el mayor
énfasis por lo que respecta al vocabulario científico-técnico, sobre
todo en la detección de falsos amigos.
• Términos y
expresiones formales. Son vocablos o expresiones muy formales que no
son corrientes en el lenguaje estándar. Los científicos los han
incorporado a su lenguaje porque no adolecen de la ambigüedad e
imprecisión de otras palabras más utilizadas que aparentemente
significan lo mismo (por ejemplo, determine en lugar de find
out). Generalmente son de origen latino y tienen cognados en
español, por lo que la principal dificultad de traducción es la
presencia de falsos amigos.
• Compuestos y
derivados. La preferencia del inglés por la composición como
método de formación de palabras se acentúa en los textos
científico-técnicos y puede complicar enormemente la traducción al
español, donde los compuestos no son tan frecuentes.
• Neologismos.
Los rápidos avances que caracterizan a las disciplinas
científico-técnicas hacen inevitable la presencia de multitud de
términos de reciente creación que no figuran en los diccionarios hasta
mucho después de su acuñación. Este problema es especialmente grave
en ciertos campos como la informática. Si el neologismo está formado
por elementos grecolatinos se puede adaptar fácilmente al español. De
lo contrario se puede recurrir a la paráfrasis, el préstamo o el calco.
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