Las dificultades de traducir al español
Rosa Codina
"Las dificultades actuales de traducir al
español" fue el título de una mesa redonda que SpanSIG presentó en Hunter
College el 25 de octubre de 1996. El panel estuvo integrado por Jack Segura
(EE.UU.), Leticia Molinero (Argentina) y Xosé Castro (España). Osvaldo
Blanco fue el moderador de la presentación y del debate entre los panelistas
que en algunos momentos fue polémico, pero siempre interesante.
Leticia Molinero abrió la presentación
destacando la situación única de los traductores al español que viven en los
EE.UU. pues tienen que traducir para diversos mercados. Lo primero que
pregunta a sus clientes es si la traducción es para México, Argentina,
España o para todos los países. Basándose en su larga experiencia en este
país, la traductora Molinero mencionó que en varias ocasiones ha tenido que
discutir con el cliente para usar el término correcto (p. ej. "determinación
de costos" en lugar de "costeo" como traducción de costing), mientras que
otras veces creyó conveniente hacer ciertas concesiones, especialmente
cuando el cliente tiene intereses creados en una determinada expresión que
se tradujo anteriormente. También indicó que en ciertos casos se debe
respetar la notación numérica del país donde se usará la traducción, aunque
no sea la notación tradicional española. Los otros panelistas no estuvieron
de acuerdo con este punto. Sin embargo, observó que, recientemente, varios
países latinoamericanos han adoptado la puntuación estadounidense.
Xosé Castró leyó su ensayo sobre la
Situación del Español en los Estados Unidos, interesante recopilación de
datos sobre la población de este país que habla español (25 millones de
personas), los porcentajes correspondientes a cada estado y los medios de
comunicación en español. Analizó la calidad y el futuro del idioma en este
país. Xosé Castro se opuso a una adaptación amplia del lenguaje, reclamando
que esto crearía un dialecto no solamente en el lenguaje hablado sino
también en el escrito. Para ilustrar la facilidad con que la gente adopta el
inglés en su español nativo, mencionó un cartel en una tienda de Miami que
anunciaba "deliberamos groserías" ("we deliberate on vulgar words"), la
traducción de "we deliver groceries" ("entregamos comestibles a domicilio").
Hablando sobre la notación decimal e
iniciando su presentación, Jack Segura dijo que el enfoque de la traductora
Molinero hacía concesiones con demasiada facilidad ante lo que, según ella,
podría denominarse "una situación práctica". Según el profesor Segura, esto
es admisible solamente si el cliente insiste y, en algunos casos, para
evitar la confusión, aunque al fin colaborará a crearla. En todo caso,
representa un desvío de la forma en que siempre se ha escrito la notación
decimal en español, y como figura en el DRAE, bajo la definición de la coma:
"Se usa en aritmética para separar números enteros de decimales. Esto es
cierto en la mayoría de países de Latinoamérica y Europa (hecho que
reconocen las compañías de programas de informática que ofrecen la opción de
usar el punto o la coma para representar decimales"). En el curso de su
presentación, el profesor Segura subrayó la necesidad de encontrar un
lenguaje común para todos los países en los que se habla español, incluídos
los mejores términos de cada uno. "No importa si el término procede de
España, México o de cualquier otro país". Y anunció que en la próxima
edición del DRAE "no la próxima, que será una edición de transición en el
año 2000, sino la que siga después de ella, se proyecta eliminar todos los
regionalismos e incluir solamente terminología española aceptada, sin
mencionar su origen".
Al terminar estas presentaciones, se
procedió a una breve sesión de preguntas y respuestas hasta que Osvaldo
Blanco dio por terminada la reunión. La velada concluyó en un restaurante
donde casi la mitad de la concurrencia homenajeó a los oradores.