Hace poco se discutía acaloradamente en
FLEFO (Foreign Language Forum, CompuServe) el papel normativo del DRAE y el
desdén con que se trata en el mismo a las voces iberoamericanas,
relegándolas siempre a último lugar y de ahí se pasaba a un cierto fervor
con derivaciones políticas en las que no queremos hacer hincapié. Pero a
poco de intervenir me di cuenta de que varios traductores desconocían
totalmente la tarea, y creo que hasta la existencia de las academias
americanas de la lengua, aparte de la española, con la cual colaboran
estrechamente. Hay, incluso, una Comisión de Academias de la Lengua Española,
con sede en Madrid. A la acusación de que las voces son relegadas a "americanismos"
les contesté que el DRAE se refiere también a "españolismos" cuando se trata
de los regionalismos de España.
En vista de estas objeciones, me llamó la
atención un artículo que encontré hojeando el material que nos envía la
Agencia EFE: "La Real Academia asume la palabra informática" (El País,
viernes 12 de abril de 1996). No se trata solamente de proponer el término
informática para referirse a los aparatos de este tipo, sino del hecho de
que ahora la RAE está conectada por vía informática con la mayor parte de
las veintidós academias. Si a esta agilización de las comunicaciones le
agregamos la voluntad de "no refrendar algo definitivamente para el
diccionario hasta que no se hayan consultado todas esas voces con las
academias iberoamericanas", ciertamente podemos esperar un diccionario que
recoge y refleja por igual el español de todos.
Notamos tambié con cierta sorpresa que
actualmente las academias se dedican a la tarea urgente de "limpiar el
diccionario de la Española de regionalismos que no se usan. Esto es muy
importante, porque algunos americanismos han entrado en el Diccionario hace
150 años y después nadie se ha preocupado de ellos, aunque hayan dejado de
existir. Este es el caso de Bolivia, cuya Academia ha descubierto que si el
80% de los términos de su país que aparecen en el diccionario son hoy
absolutamente desconocidos para ellos".
Fragmento de una discusión sobre el
tema del DRAE, recogido de FLEFO:
Hablando del orden en que aparecen las
palabras en el DRAE:
"Dentro de cada artículo van colocadas por este orden las versas acepciones
de los vocablos: primero las de uso corriente; después las anticuadas, las
familiares, las figuradas, las provincianas e hispanoamericanas y, por
último, las técnicas y de germanía.
"¿Te la pillas? ¡Las acepciones
hispanoamericanas están en sexto o penúltimo lugar lugar! (Como me dijo una
profesora: ¿Será que debemos agradecer que nos hayan mencionado? Vaya, ¿cómo
pretenden decir que es un diccionario de la lengua española, como si lo que
se habla en Hispanoamérica no fuera fuera de uso corriente?
"Claramente están diciendo que es el
español de España. Fijándome bien, claro, es La Real Academia Española de la
Lengua, no la Real Academia de la Lengua Española. Estoy que lloro, me
siento huérfano de academia. ¡Y pensar que esta edición es la dedicada al
quinto centenario del descubrimiento!"
Ramiro Arango
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